
Textos Belén Vera Raya
El pasado 6 de diciembre falleció Martin Parr uno de los fotógrafos más influyentes y paradójicamente más incomprendidos de nuestra era visual. Su muerte ilumina de un modo distinto ‘Global Warming’ (Calentamiento Global) la exposición que el centro Jeu de Paume de París presenta entre el 30 de enero y el 24 de mayo de 2026. Planteada inicialmente como una revisión crítica de su trayectoria, la muestra se convierte ahora en un homenaje que revela con una claridad sorprendente, hasta qué punto Parr llevaba décadas fotografiando los síntomas ambientales, sociales y culturales del mundo en aceleración.
A lo largo de cincuenta años, Parr construyó un archivo que funciona como un manual incómodo de la vida contemporánea. Playas abarrotadas, turistas compulsivos, supermercados saturados, autopistas infinitas, zoológicos, ferias, residuos, mascotas humanizadas y tecnologías que reorganizan nuestra existencia diaria. Su estilo colorista y aparentemente ligero ocultaba una intuición certera, mostrando los que los grandes desequilibrios del antropoceno no solo están en los paisajes devastados o en los datos científicos, sino en los gestos cotidianos que repetimos sin pensar.
La exposición comisariada por Quentin Bajac, reúne casi 180 obras desde sus inicios en blanco y negro en las islas británicas hasta trabajos recientes realizados en el contexto de una globalización agotada. Lo que emerge no es un viaje cronológico, sino un retrato de nuestros excesos, como el turismo de masas, que Parr retrató durante cuatro décadas en todos los continentes, revelando tanto sus placeres como su impacto cultural y ecológico… Leer + en Revistart 232