Hijón realiza paisajes cargados con una gran esencia impresionista, pero que van un paso más allá en cuanto al concepto de ‘impresión’ del cuadro. En vez de recaer tanto en la forma o el trazo de los elementos del entorno, el pintor se apoya en una rica gama de texturas y una paleta de colores adecuada para cada ocasión y que permite identificar cada parte del escenario con apenas esfuerzo. Es una síntesis y deconstrucción de la pintura de paisaje hasta su forma más pura y destilada. – Pablo Santirso