Sandra Val ha expuesto durante varios meses una serie de instalaciones y esculturas en la sala temporal (planta baja) del Museo Nacional de Cerámica González Martí de Valencia. Es una artista nacida en Tarragona en 1979, que cuenta con una amplia trayectoria, pues ha participado en ferias reconocidas como Arco o Estampa y su obra se ha podido presenciar en determinados centros y museos tales como: Museo Barjola, La Neomudéjar o el Gyeonggi Museum of Contemporary Ceramic Art. El repertorio de obras allí expuesto se titulaba ‘La erótica del tiempo’, y había sido concebido para ser mostrado en el citado museo de Valencia. Este se caracterizaba por presentar el tiempo no de un modo cronológico y lineal, como estamos acostumbrados a plantearlo en nuestra sociedad, sino en acentuar su carácter simbólico.
Sandra Val había utilizado materiales diversos: porcelana, vidrio, metal y tela, con los cuales había creado objetos escultóricos. Así había conseguido materializar el significado del tiempo y le había otorgado, además de una corporeidad visible, un sentido profundo a través de las obras que había realizado, a las cuales les proporcionaba un contenido diverso, pensado para ser desentrañado por el público asistente. Para la autora, la temporalidad adquiría un aspecto sensible y abierto a nuevas posibilidades. Por ejemplo, en la pieza de vidrio ‘Landolt’ había usado un recurso tecnológico basado en la inteligencia artificial para crear luz y sonido... Leer + en Revistart 232