Joaquim Pujol Grau nació en Barcelona el año 1938. La Guerra Civil española ya llegaba a su fin, dando comienzo a la precariedad de la posguerra. En una Cataluña marcada por la dictadura en la que se arrebató a los ciudadanos la lengua, la cultura y el espíritu del territorio, nuestro protagonista fue gestando un compromiso político antifranquista que más adelante se instaló larvadamente en sus obras.
Formado en la escuela de Belles Arts de Sant Jordi y con el pintor Nolasc Valls i Martí, inició un camino por las artes plásticas marcado por los paisajes y los retratos. Influenciado por Isidre Nonell y por Ramon Casas, empieza a retratar a gitanas y a indagar nuevas cualidades con el dibujo y el carboncillo. A finales de los años sesenta se empieza a interesar por los materiales pobres, cambiando paulatinamente su mirada estética. En 1975 forma el grupo ‘Tres punts de vista’ junto a Albert Casals y Rey Polo, un colectivo asociado con los movimientos artísticos europeos y americanos de la época. Desde entonces inicia un camino hacia la investigación profunda del color, las formas y los elementos, llevándolo a conectar con las emociones humanas.
En Pallars, territorio ribereño del río Noguera Pallaresa situado entre los Pirineos y la sierra del Montsec, desarrolla gran parte de su trayectoria artística y personal, encontrando en este lugar la nobleza del paisaje y la belleza de sus gentes, convirtiéndose en el paraje perfecto para seguir creciendo... Leer + Revistart 231