“Siempre quise ser cineasta”. Con esta frase, repetida a lo largo de los años, Nan Goldin ha resumido una intuición que atraviesa toda su obra. Sus célebres slideshows nunca fueron simples proyecciones de fotografías, sino películas construidas a partir de imágenes fijas, donde música, ritmo y memoria forman parte del relato. La retrospectiva This Will Not End Well, presentada en el Grand Palais del 18 de marzo al 21 de junio de 2026, permite comprender plenamente esa dimensión cinematográfica. Comisariada por Fredrik Liew y Barbara Kroher, la muestra propone un recorrido narrativo por más de cinco décadas de trabajo donde fotografía, cine y música se entrelazan.
Concebida en colaboración con la arquitecta Hala Wardé, la muestra adopta la forma de un pequeño pueblo de instalaciones. Cada obra ocupa un espacio arquitectónico propio diseñado en relación con su contenido, así que el visitante avanza de una proyección a otra como quien atraviesa distintas escenas de una película fragmentada. En este recorrido conviven emociones aparentemente contradictorias que forman parte del universo visual de Goldin.
Desde finales de los años setenta, Goldin ha fotografiado el mundo que la rodea con una cercanía radical. Su obra más conocida, ‘The Ballad of Sexual Dependency’, nació precisamente de esa voluntad de convertir la vida cotidiana en relato. Leer+Revistart 233