Dos museos extremeños deciden aunar esfuerzos y colaborar en esta exposición, el MEIAC de Badajoz y el Museo Vostell Malpartida de Malpartida de Cáceres, y lo hacen para dialogar con la palabra poética. Con este ánimo han seleccionado veinticuatro obras, doce por cada centro, en busca de la complicidad de otros tantos textos poéticos, responsabilidad compositiva que recae en diferentes escritores regionales y nacionales. El espectador puede participar de ese baile coral de significados entre la obra visual y la escrita si decide recorrer el cuidado itinerario en los espacios correspondientes de la muestra donde hallará esa anhelada combinación de piezas seleccionadas y textos, éstos debidamente impresos y enmarcados.
El título, ‘Mirar para ver lo ausente’, se nos ofrece enigmático y trascendental al mismo tiempo. Para conquistar el sentido de una pieza artística, parece querer decirnos, es necesario empeñar nuestra voluntad, hay que ‘mirar’, lo que quiere decir que hay que ‘desear mirar’, para poder ‘ver (hallar)’ algo que, de lo contrario, perderíamos si transitáramos por las obras con pereza estética. Desde luego, supone aceptar y reconocer que más allá de las cualidades formales y matéricas de las obras de un museo existe ‘algo’ (llamémosle así, pues su condición puede ser tan variada y heterogénea como espectadores posibles) que pertenece no solo a lo estrictamente físico, también a la singular disposición de aquel que mira con interés un objeto de arte, y parece aguardar a que lo desvelemos o, como diría Spinoza, a que lo hagamos ‘presencia’ por un acto positivo de constitución... +Info