Hay en esta obra de María Evseeva algo que recuerda al instante justo antes de que el viento doble los árboles: ese segundo de tensión en que la forma todavía se sostiene, pero ya pertenece a la fuerza que la mueve.
Sus ramas descienden en líneas sinuosas que van del turquesa al azul y al verde, con toques de rosa y lila entretejidos, sobre un entorno de púrpuras, amarillos cálidos y tonos tierra, mientras las dos masas vegetales se abren para revelar, en el centro, un camino. No es casual. ‘El Camino’ es precisamente el título de su última exposición, celebrada en mayo en El Visor, la escuela de arte barcelonesa donde lleva más de una década formándose... +Info