El Museo del Prado rinde un especial homenaje a Juan José Luna, cuyo generoso legado al morir favorece y amplía la colección de pintura del siglo XVIII del universal recinto. Y lo hace adquiriendo dos excelentes obras del pintor francés François Boucher (1703-1770). Un artista imbuido por el rococó imperante que fue profesor de pintura de la Pompadour, dirigió la manufactura de tapices de Beauvais y fue primer pintor de Luis XV, al cual, en sus devaneos con Madame de Pompadour por esa época, le satisfacían los asuntos eróticos de los cuadros cuya sensualidad, y carnal dominio de los bellos cuerpos femeninos, las nacaradas transparencias y la ‘joie de vivre’, complacían tanto al rey como a la favorita, impulsora del arte y del refinamiento en la corte francesa.
De regreso de Roma en 1733, cuya influencia de Sebastiano Ricci fue primordial, el artista alcanza una gracia sincera que nos acerca lo narrativo del mito y la perfección del dibujo, en ese movimiento sensual y profano que agrada los sentidos tanto como convence. Los dos cuadros incorporados al Museo: ‘El nacimiento de Adonis’ y ‘La muerte de Adonis’, centran a la vez los conceptos eternos de Eros y Pathos, el deseo como fuerza que impulsa el amor y la vida, el placer y la unión de dos seres que se atraen y seducen. Y el pathos inevitable al simbolizar el sufrimiento de la pérdida de los amados que nos mueve a una emoción profunda en la pasión de lo que se despide para siempre. Todo está perfectamente representado en las escenas de los lienzos de Boucher... Leer + Revistart 231