Nacido en Turre y afincado en Mojácar, Haro ha construido tras décadas de trabajo un lenguaje pictórico propio que transita entre la abstracción y la figuración. Ha expuesto en ciudades españolas e internacionales y su obra está presente en colecciones privadas e instituciones públicas, como el Museo de Mojácar. Su última exposición individual, ‘Pinturas’, celebrada el pasado abril en el Convento de Ntra. Sra. de la Victoria en Vera (Almería), reunió una veintena de obras que evidencian la madurez de un artista que ha encontrado su territorio expresivo.
Haro trabaja desde la memoria pictórica, no desde la observación directa. Sus paisajes dejan de ser copias de la realidad para transformarse en recuerdos vivos. Esa distancia entre la experiencia y el lienzo es lo que libera a su pintura de la obligación de representar. En ‘Luz de Alba’ esta idea es central: aunque el título remite a un amanecer, la pintura no busca representarlo, sino evocarlo mediante la luz y el color. La incapacidad del ojo para descifrar esas formas es la clave en su obra... +Info