Repleto de ‘Sueños’, Félix Pantoja nos propone un viaje hacia el interior, hacia lo inverosímil y mágico. En un mundo en blanco y negro, donde la luz y la sombra habitan con la misma preponderancia, Pantoja captura escenas en las que el cuerpo humano ocupa desde lo desconocido, lo libre y lo salvaje. En cada una de sus fotografías, la poesía se instala, relatando desde la pausa lo más efímero de la fantasía. En esta imagen, por ejemplo, podemos hallar la sombra de dos personas sobre el suelo, conversando, quizás en silencio, o quizás sea solo un recuerdo de un día lejano. – Carlota de Carvajal