Imagen del cartel de la exposición “Reencuentro”. Foto © Museo Nacional del Prado[/caption]
Hemos aprendido mucho de estos meses. Ya se sabe, así es la vida y sus vaivenes, y aún más la historia y sus insólitas contrariedades. Para la cultura, sector superviviente por excelencia, las horas confinadas y los proyectos suspendidos han contribuido a crear nuevas iniciativas para acercarse a su público y ampliarlo, en gran parte gracias a las redes sociales y a otras apuestas digitales. Con la concatenación sostenida de fases y la estabilización de la ‘nueva normalidad’, el arte empieza a despertar del letargo... Por Carmela González-Alorda