Por Núria López-Ribalta
La Llotja, hoy 'Escola d’Art i Superior de Disseny' de la Generalitat de Catalunya tiene una larga trayectoria de pedagogía artística, a menudo poco o mal conocida. La escuela nació en 1775 impulsada por la Real Junta Particular de Comercio de Barcelona. Es la escuela de arte más antigua, en vigencia, de Europa, ligada a la hoy Academia de Bellas Artes, que la vio nacer y con quien comparte historia y archivo, al igual que con Bellas Artes, hoy facultad universitaria, pero con un mismo y único origen.
La enseñanza de la historia del arte fue una materia neurálgica en estos centros de arte. Antes de que nos invadiera la digitalización con sus ventajas e inconvenientes, la forma pionera para la pedagogía de la historia del arte fueron las transparencias entre cristales proyectables. Antecedentes de las futuras diapositivas en color popularizadas a partir de los años 70 del siglo pasado y utilizadas hasta el nuevo milenio.
La Llotja conserva una gran colección de estas imágenes que se ha mantenido un poco olvidada y que recientemente los equipos de gestión cultural de los últimos años, están valorizando, junto a otros elementos de interés patrimonial. El conjunto de imágenes se está revelando como importante por cantidad y cohesión temática. Gracias a la iniciativa y trabajo de investigación de profesores, algunos exdocentes, de larga trayectoria, buenos conocedores del centro, como Pere Pich, con Mireia Navarra primero, ahora en equipo con la catedrática Montserrat Vallmitjana y quien escribe este artículo, se están saneando, documentando y acondicionando, con el objetivo de dar a conocer este patrimonio, visibilizarlo por su valor social, cultural e histórico.
Se acudió a expertos tanto del ‘Arxiu Mas’ como del ‘Institut d’Estudis Fotogràfics de Catalunya’(IEFC), de la Diputació de Barcelona, quienes confirmaron el interés de la colección y asesoraron sobre la forma adecuada de tratarlas y manejarlas. El conjunto se ha denominado 'diapoteca' y comprende unas 6.000 transparencias. Se conservan en el mueble original de madera, construido expresamente con ranuras para cada una, que las mantiene fijas y aisladas entre ellas. Procede de la antigua sede que ocupó la ‘Llotja’ en la Plaza Verónica de Barcelona (edificio neoclásico del antiguo Bolsin) desde 1940, cuando era escuela de Bellas Artes... Leer + REVISTART 214