La activa sede milanesa ha seleccionado un recorrido expositivo para enfocar uno de los temas más atractivos de la historia del arte occidental. Se trata de la dialéctica entre la belleza y la fealdad, un modelo indisoluble que se remonta a la Antigüedad clásica y que en esta cita retrocede para analizar detalladamente esa delicada separación entre lo bello y lo feo, entre armonía ideal e interpretación grotesca, entre lo natural y lo artificial.
La exposición, comisariada por Chiara Rabbi Bernard y realizada con el Bozar (Centro para las Bellas Artes de Bruselas), llega a Galería de Italia en Milán, hasta el 18 de octubre de 2026, enriquecida con nuevos e importantes préstamos. De hecho, podemos admirar más de un centenar de obras maestras del Renacimiento italiano y nordeuropeo entre esculturas, pinturas, dibujos, manuscritos y artes decorativas, cedidos para la ocasión por prestigiosos museos internacionales —como los Museos Vaticanos, el Louvre, el British, el Kunsthistorisches de Viena, la National Gallery de Washington y el Prado—, que se enorgullecen de participar con obras de Ludovico Carracci, Bernardino Luini, Paolo Veronese, Tiziano Vecellio, Lorenzo Lotto, Sandro Botticelli, Tintoretto y Michelangelo Buonarroti.
Valiéndose de una serie de piezas que abrazan el panorama italiano y nordeuropeo, especialmente el flamenco, el proyecto sigue la evolución del concepto de lo bello y de su antónimo entre finales del siglo XV y el XVI, enfocando puntualmente la continuidad, diferencias y transformaciones culturales.
El montaje descriptivo inicia con una sección dedicada al legado de la antigüedad clásica en el Renacimiento, base para la definición de los conceptos de belleza y fealdad: en el Cuatrocento, los artistas siguen el ejemplo antiguo, percibiendo la belleza como armonía entre las partes de proporciones precisas. Por su parte, la fealdad se aleja de estas reglas y se acerca a la realidad natural...