Por Jesús Zatón
En 2021, ARCO vendió la primera obra en formato NFT: ‘Tree Hass’, del artista burgalés Solimán López, por 14.500 euros. La obra, presentada por la galería Baró, consistía en la digitalización de un bonsái real conectado por geolocalización con el archivo en formato NFT. Una obra que se presentaba como un proceso de integración de la naturaleza y la biología en entornos digitales.
Al mismo tiempo se exponía ‘Shred’ (Trituradora), del madrileño Daniel Canogar, en la galería Max Estrella, una obra de 32.000 euros que introducía un algoritmo mediante el que se conectaba a una web de venta y aparecían en una pantalla, a tiempo real, obras NFTs que se acababan de vender. La obra criticaba la especulación en torno al mercado de los NFTs.
No cabe duda de que en la prensa escrita podemos encontrar opiniones muy críticas en relación con los NFTs, si bien parece que tales críticas, en muchos casos, se llevan a cabo sin mucho conocimiento y sin tener en cuenta que, inexorablemente, el arte evoluciona. En cualquier caso, la presentación en ARCO 2021 de obras comercializadas en formato NFT, esto es, de activos digitales basados en la tecnología blockchain, mediante la cual se garantiza la exclusividad y autoría de una obra de arte digital, sirvió para tomar el pulso a este tipo de arte dentro del panorama artístico nacional.
En ARCO 2022, Solimán López, vuelve a exponer con la Galería Baró. En esta ocasión presenta ‘OLEA’, una escultura móvil de biotecnología, arte y criptomonedas. La obra contiene en su interior el aceite de oliva creado por el artista y en cuya composición ha incorporado moléculas de ADN producidas artificialmente que responden a los datos de la criptomoneda OLEA. La obra, valorada en 26.700 euros, estuvo también presente en la Bienal de Karachi 2022. El innovador proyecto de Solimán incide en la idea de que estamos viviendo en un espacio híbrido formado por la información que obtenemos del espacio físico y del espacio virtual o digital.... Leer + Revistart 215